Harvey Miguel Robinson (6 de diciembre de 1974) es un asesino en serie estadounidense actualmente encarcelado en el corredor de la muerte en Pensilvania. Fue detenido a la edad de 18 años, lo que lo convierte en uno de los asesinos en serie más jóvenes en la historia de Estados Unidos.
Harvey M. Robinson | ||
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Información personal | ||
Nombre de nacimiento | Harvey Miguel Robinson | |
Nacimiento |
6 de diciembre de 1974 Allentown, Pensilvania, Estados Unidos | |
Nacionalidad | Estadounidense | |
Información profesional | ||
Ocupación | Asesino en serie | |
Información criminal | ||
Cargos criminales | Asesinato | |
Condena | Pena de muerte y 2 cadenas perpetuas | |
Situación penal | En corredor de la muerte de Pensilvania | |
El padre de Robinson era un alcohólico que abusaba tanto física como emocionalmente a la madre de Robinson y que acabó abandonando a la familia. Su padre fue posteriormente encarcelado por matar a su amante a golpes.[1]
Las víctimas de violación/asesinato fueron:
Entre los asesinatos de Burghardt y Schmoyer, Robinson fue arrestado por robo, cumpliendo ocho meses en prisión. Tras el asesinato de Schmoyer, estuvo a punto de ser capturado cuando le pararon por una infracción de velocidad, pero Robinson recibió su multa y se marchó.
Denise Sam-Cali fue una de las dos víctimas de Robinson que sobrevivieron. La otra fue una niña de cinco años que Robinson acosó por días; luego, irrumpió en su casa, la violó y asfixió, para después darla por muerta. Sam-Cali logró liberarse del agarre de Robinson y salió corriendo; Robinson intentó atacarla de nuevo, pero huyó. Finalmente, la policía utilizó a Sam-Cali como cebo para atraer a Robinson y capturarlo. Se produjo un tiroteo entre Robinson y el oficial de policía Brian Lewis, durante el cual Robinson huyó herido y se dirigió a un hospital, donde fue arrestado.[2]
Robinson fue sentenciado a muerte por sus crímenes, aunque su ejecución fue suspendida en abril de 2006. Más tarde, fue sentenciado a cadena perpetua por el asesinato de Joan Burghardt, puesto que tenía 17 años cuando cometió el crimen.[3] El 14 de diciembre de 2012, Robinson aceptó a renunciar a sus derechos de apelación en el caso de Schmoyer a cambio de una cadena perpetua.[4] En diciembre de 2013, el Tribunal Supremo de Pensilvania ratificó la pena de muerte de Robinson por el asesinato de Fortney.[5] En octubre de 2019, un juez de Pensilvania instó a Robinson a considerar la posibilidad de donar su cerebro a la ciencia, llamándolo ‘el único regalo que podrías dar’.[6]
La historia de la ola de crímenes de Robinson fue representada en la película No One Could Protect Her (lit. 'Nadie pudo protegerla', en español), con Joanna Kerns interpretando a Denise Sam-Cali.[7]
Parte de la historia de la ola de crímenes de Robinson también fue abarcada en la serie de Investigation Discovery Your Worst Nightmare.[8]
Robinson también fue representado en la serie Killer Kids de A&E, y en las series Most Evil y Dead of Night de Investigation Discovery.