El granuloma anular es una enfermedad inflamatoria poco frecuente de la piel, a veces es crónica. Es de naturaleza benigna y causa desconocida. Se presenta con varias formas clínicas, la más frecuente es el granuloma anular localizado que se manifiesta por lesiones múltiples de entre 1 y 2 mm de diámetro que se agrupan formando una placa más o menos circular de entre 1 y 5 cm de diámetro. Se localiza sobre todo en la piel de los pies, tobillos, muñecas y extremidades inferiores. Se resuelve de forma espontánea en alrededor del 50% de los casos en un periodo inferior a los dos años, aunque con frecuencia se producen recaídas en la misma localización.[1][2] Puede ocurrir a cualquiere edad, pero 2 de 3 pacientes tienen menos 30 años, y la mayoridades son niños y adultos jóvenes. Las mujeres son dos veces más propensas a tenerlo.[3]
Granuloma anular | ||
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Especialidad | dermatología | |
El granuloma anular microscópicamente consiste de histiocitos epitelioides dérmicos alrededor de una zona central de mucina—se llama granuloma empalizado.[4]
El granuloma anular es una afección idiopático, pero se han propuesto muchos catalizadores. Estos incluyen traumatismos cutáneos, exposición a rayos ultravioleta, vacunas, pruebas cutáneas de tuberculina e infecciones virales y por Borrelia.[3][5][6]