Góvinda es otro nombre del avatar Krishna.
Existe una etimología popular entre los religiosos hinduistas: ‘aquel que da placer a las vacas’, ya que go significa ‘vaca’,[1] pero no existe una palabra sánscrita vinda (que tendría que significar ‘dador de placer’). Hubo una reina visigoda arriana en España, muerta el 589, de nombre: 'Goswintha', o: 'Gosvinda', idéntico en etimología y semántica, algunos lo interpetan como: 'El camino de las vacas'.
La leyenda de cómo Krisna adquirió el nombre de Góvinda, se describe en detalle en el Visnú-purana (c. siglo IV d. C.): el dios de la lluvia Indra, enojado por la soberbia del niño Krisna y sin saber que era el dios de los dioses, envío una tormenta arrasadora para destruir a Krisna y a los habitantes y las vacas de su pueblo (Vrindavan). Entonces Krisna levantó toda la colina de Góvardhana y cobijó a los habitantes de Vrindavan. Indra se dio cuenta de su error, se prosternó ante Krisna y le otorgó este título.
Según Klaus Klostermaier, al culto original de Vasudeva (Krisna como avatara del dios Visnú, que puede remontarse a varios siglos antes de nuestra era) se fueron agregando la adoración a Gópala (Krisna como pastorcito de vacas), luego la adoración a Bala Krisna (el Niño Dios) y finalmente la adoración a Gopi-yana-válabha (Krisna adolescente, como ‘amante del grupo de las gopis’), que sería la última etapa ―la del Bhágavat-purana, ya en el siglo XI d. C.― en el proceso histórico que resultó en el krisnaísmo contemporáneo.[2]
En el siglo VIII, el filósofo Shankará escribió una famosa oración llamada Bhaya Govindam (bhaya govindam, bhaya govindam, bhaya govindam, mudha mate: ‘adora a Góvinda, adora a Góvinda, adora a Góvinda, tonta mente’) que explica que si una persona rinde culto a Góvinda puede fácilmente cruzar el océano del nacimiento y la muerte. Esto se refiere a la creencia de que la adoración a Krisna puede sacar a los creyentes fuera del ciclo del samsara (reencarnación) y conducirlos a la vida eterna.
La adoración a Krisna en la actualidad es una amalgama de varios elementos. De acuerdo con los testimonios históricos, la adoración de Krisna-Vasudeva ya había florecido en Mathura y alrededores varios siglos antes de Cristo. En segundo lugar existió el culto a Krisna Góvinda. Aun posterior fue la adoración de Bala-Krisna, el niño dios Krisna, que es un aspecto bastante prominente en el moderno krisnaísmo. El último elemento parece haber sido Krisna Gopiyanavállabha, Krisna como amante de las gopis, entre las cuales Radha ocupa una posición especial. En algunos libros Krisna además es presentado como el fundador y primer maestro de la religión Bhágavata».