Una gasa es una malla, con más o menos hilos (lo cual determina la calidad del resultado final del impreso). Existen mallas para este proceso de muchos tipos de hilos usados. La gasa de algodón ha sido tradicionalmente usada en compresas y vendajes para cubrir y proteger las heridas.
La palabra gasa llega al castellano del francés gaze.[1] Se desconoce cómo llegó la palabra al francés, pero se sabe que en latín medieval se utilizaba la palabra garza en el año 1250 en la ciudad de Bolonia y en Roma en el año 1361. También se recoge la palabra latina gazzatum[2][3] en el año 1279, con el mismo significado. El origen de la palabra latina es desconocido, se han propuesto diferentes hipótesis, la mayoría conjeturas, entre ellas que proviene del persa[4] gazī, y este de kaz.[5]