Fretel es el nombre que durante los siglos XI a XIII se daba en Francia a una especie de flauta recta procedente de Provenza, también llamada frestel, fresteal, todas bajo la categoría de las galoubet.[1]
Devant le roi sonent frestel
Et flahutes et chalemel,
Et de flajoz et des vieles
I sunt les melodies beles.Ante el rey se tocan los frestel
y flautas y chirimías,
Y los flageols y vielles
Con sus hermosas melodías.Li Romans de Durmart,[2] Siglo XIII
Tenía lengüeta doble y un sonido parecido a la dulzaina con siete tonos.[3] La evidencia de su existencia en el arte y documentos medievales le hacen la más popular en una era donde otras formas similares eran escasas.[4] Comenzando en los años 1400, el fretel dejó de ser parte principal de la música medieval siendo relegada a la música artesanal del campo.[5]
La evidencia arqueológica sugiere que uno de los probables predecesores del frestel, denominada siringe (conocida como auenis por los romanos) fue introducida entre los Galos de Francia por los romanos.[4] Inicialmente, el frestel retuvo una apariencia similar a la siringe en el sur de Francia, debido a la abundancia de juncos en esa región,[6] y posiblemente debido al probable contacto de la gente del antiguo sur de Francia con dicha siringe, el cual probablemente fue traído por primera vez a la región por comerciantes griegos. Sin embargo, la evidencia de un diseño de flautas de bloques de madera en el territorio ocupado por los romanos comenzó a aparecer ya en el siglo I AD.[7]