Nieta de Eugenio d'Ors, se licencia en Literatura Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid y realiza trabajos para renombradas publicaciones como Rialp, Sarpe y las revistas Marie Claire y La Actualidad Española (donde ha escrito críticas de arte). Inicialmente se dedica a la docencia, trabajando como profesora de Movimientos Artísticos Contemporáneos en la Facultad de Ciencias de la Información de Navarra de 1973 a 1977.[1][2][3]
A partir de 1981, tras asistir a un taller de escultura impartido por su hermano Alfonso d’Ors, el Taller Fomento, comienza a dedicarse íntegramente la actividad artística. Sigue su formación artística en la Escuela de Cerámica de Madrid.[2][1][3]
Se puede definir su obra como dentro de un clasicismo estético y temático. Tiene una clara predilección por la representación de la figura femenina, generalmente Afroditas, las cuales pueden estar inspiradas tanto en la escultura arcaica como en otros autores vanguardistas como: Manolo Hugué, Josep Clarà o Marino Marini.[2]
A finales de los ochenta comienza con un nuevo formato de esculturas, pasando de las obras de pequeñas dimensiones a figuras de un gran tamaño, aunque este cambio no supuso un abandono de su anterior temática. Respecto a los materiales empleados para estas nuevas esculturas, utiliza una mezcla de poliéster y de polvo de mármol. Son ejemplos de esta etapa los homenajes a Kolbe o a Marino Marini.[2]
En 1991 se inspira en el mito de Ícaro para la realización una serie de esculturas, nuevamente de gran tamaño de latón, en las que hace uso de nuevos materiales tales como el acero, la tela metálica y el color, mostrando un gran interés por la simplificación, pureza y depuración de los elementos barrocos, con lo que alcanza una iconografía propia que caracteriza su obra al menos hasta la entrada del siglo xxi.[2]
Monumento al Movimiento Ciudadano, Leganés (Esperanza d'Ors, 2006).
En 1992 es premiada con la Medalla de Oro en Escultura en la Bienal de Alejandría (Egipto); esto le llevó dos años después, a realizar un "homenaje" a esta ciudad a través de una relectura de los relieves alejandrinos y del mítico y desaparecido Faro de Alejandría, como recuerdo del citado premio.[2][3]
Sus esculturas son fácilmente identificables, y forman parte del patrimonio público de ciudades españolas como León, Oviedo o Madrid.[4]
Actividad artística
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Exposiciones individuales
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1981: “El pequeño hombre en el pódium”. Alençon. Madrid[5][1]
1985: “Circe y las sirenas”. Gamarra y Garrigues. Madrid.[5][1]