La Entrada de los Cruzados en Constantinopla (Entrée des Croisés à Constantinople) es una gran obra de Eugène Delacroix encargada por Luis Felipe I de Francia en 1838 y terminada en 1840. La obra está pintada al óleo sobre lienzo con unas medidas de 498cm x 410cm. El cuadro pertenece a la colección del Museo del Louvre en París.
Entrada de los Cruzados en Constantinopla | ||
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Año | 1840 | |
Autor | Eugène Delacroix | |
Técnica | Óleo sobre lienzo | |
Estilo | Romanticismo | |
Tamaño | 498 × 410 | |
Localización |
Museo del Louvre, París, ![]() | |
El cuadro de Delacroix representa un famoso episodio de la Cuarta Cruzada ocurrido el 12 de abril de 1204 en el que los cruzados, abandonando sus planes de invadir Egipto y Jerusalén, se decidieron por saquear la ciudad cristiana-ortodoxa de Constantinopla, capital del Imperio bizantino. La obra muestra al rey Balduino I a la cabeza de un desfile que atraviesa las calles de la ciudad tras el asalto. Alrededor de él los habitantes de la ciudad suplican clemencia.[1]
La luminosidad de la obra y el uso del color debe mucho al estudio que Delacroix hizo de los viejos maestros tales como Paolo Veronese.[1] El cuadro fue exhibido en el "Salón de París" de 1841 donde recibió críticas controvertidas. El periódico Le Constitutionnel lamentaba la confusión, la extraña composición, los aburridos colores terrosos y la falta de contornos definidos. Sin embargo Baudelaire elogió su "brava abstracción".[1]