Emanuel von Friedrichsthal (12 de enero de 1809 - 3 de marzo de 1842)[1] fue un explorador, daguerrotipista, botánico, arqueólogo aficionado, austríaco, que viajó a través de los Balcanes, Centroamérica y México, documentando sus hallazgos.
Emanuel von Friedrichsthal | ||
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Información personal | ||
Nacimiento |
12 de enero de 1809 Brno (Imperio austríaco) | |
Fallecimiento |
3 de marzo de 1842 Viena (Imperio austríaco) | |
Causa de muerte | Malaria | |
Nacionalidad | Imperio Austríaco | |
Lengua materna | Alemán | |
Educación | ||
Educado en | Academia Militar Teresiana | |
Información profesional | ||
Área | botánico, curador | |
Abreviatura en botánica | Friedr. | |
Von Friedrichsthal había nacido en Brünn, Imperio austríaco (hoy Brno, República Checa). Fue educado en Viena, e ingresó al servicio del gobierno austríaco, pero pronto comenzó a realizar viajes científicos. Atravesó Grecia y Turquía en los 1830, publicando sus estudios en dos libros: Reise in die südlichen Theile von Griechenland (Viaje a las Partes Sureñas de Grecia, 1838) y Serbiens Neuzeit in geschichtlicher, politischer, topographischer, statistischer und naturhistorischer Hinsicht (Moderna Serbia en Aspectos Históricos, Políticos, Topográficos, Estadísticos, y de Historia natural, 1840 en línea.[1] Esas publicaciones le dieron a él en particular una reputación en botánica por sus descripciones de la flora de Grecia y de Serbia.[2]
En 1840 es primer secretario de la Legación Austríaca en México, interesándose en explorar las ruinas de la civilización maya, luego de sus lecturas de John Lloyd Stephens y de Frederick Catherwood. Discutió sus planes con el historiador William H. Prescott durante un viaje a Boston, y adquirió un daguerrotipo en Nueva York. Se dirige a Yucatán a mediados de 1840, atravesando Yucatán y Chiapas, siendo la primera persona en tomar daguerrotipos de los yacimientos arqueológicos mayas, y el primer europeo en documentar el sitio de Chichén Itzá.[2]
Se sintió enfermo durante sus viajes, probablemente de malaria,[2] haciendo necesario su retorno a Europa en 1841, donde fallece en Viena en 1842.[1] Esta prematura muerte impidió publicar los resultados de sus expediciones a Centroamérica,[1] aunque había logrado exhibir veinticinco daguerrotipos, por los cuales fue honrado por la Academia de las inscripciones y lenguas antiguas.[2]