Es un ensayo de Jorge Luis Borges de 1943,[1] contenido en el libro Historia de la Eternidad. Estrechamente relacionado en temática con los más largos, atípicos y tempranos «La doctrina de los ciclos» (1935) e «Historia de la Eternidad».
Ya en el prólogo el mismo Borges incluso relaciona este texto con otro, «La metáfora» (1952), contenido en el libro mencionado, por cuanto entiende que "rectifican" (ambos) los errores del texto homónimo al libro, más temprano.
Borges intenta aquí dar cuenta de tres formas distintas del Retorno, como él le llama en apócope.
Nadie pierde el pasado ni el provenir, pues a nadie pueden quitarle lo que no tiene.[2]
Así, lo que sucedió sigue, aunque transfigurado, sucediendo en lo que sucede, o en el "presente".