La ectasia ductal es un término médico que se refiere a un bloqueo o taponamiento del conducto mamario justo por detrás del pezón y afecta cerca de una de cada cuatro mujeres. La ectasia ductal mamaria es una condición benigna que ocurre en mujeres cercanas a la edad de la menopausia,[2] por lo general, entre los 40 y 50 años y no es un factor de riesgo para la aparición del cáncer de mama.[3] Se caracteriza por enrojecimiento, malestar o a veces dolor e inflamación cerca del pezón o areola, aunque a menudo no causa síntomas. La ectasia ductal tiende a mejorar sin tratamiento, sin embargo, si los síntomas persisten, se suele indicar tratamiento antibiótico o, posiblemente, cirurgía para remover el conducto afectado.[4]
Ectasia ductal | ||
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Especialidad | cirugía general | |
Síntomas | Retracción del pezón, inversión, dolor, secreción de color marrón verdoso | |
Sinónimos | ||
Tumor varicocele, mastitis de células plasmáticas, comedomastítis, mastitis obliterante, mastitis periductal, ectasia ductal mamaria, enfermedad secretoria de la mama.[1] | ||
El tejido mamario está constituido por tejido conjuntivo que incluyen los conductos mamarios que son pequeños ductos que llevan la leche materna a los pezones. La ectasia ductal ocurre cuando uno o varios conductos mamarios se dilatan o inflaman. Las causas más frecuentes incluyen:
Los embarazos múltiples son un factor de riesgo para la aparición de ectasias ductales.[4]
A menudo, la ectasia ductal no produce sintomatología, sin embargo, muchas mujeres pueden tener flujo blanquecino, verdoso o negro de uno o ambos pezones, así como malestar o dolor, enrojecimiento, una leve tumoración, un pezón invertido o inflamación, especialmente si le acompaña una infección bacteriana llamada mastitis, en cuyos casos puede ocasionalmente aparecer fiebre.[6]
La ectasia ductal mamaria afecta a los conductos mayores subareolares de la glándula mamaria, los cuales se distorsionan por alteración en su periferia del tejido conjuntivo. En la luz del conducto el contenido se vuelve seroso, espeso y cremoso taponándose con material fibroso. También se puede observar procesos inflamatorios crónicos con presencia de células plasmáticas, infiltrándose por tejido fibroso durante su involución llegando a invertirse el pezón.[1]
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