Los concheros de Muge son un conjunto de concheros situados en las orillas del río Muge, afluente del Tajo y cerca de la población portuguesa de Muge, y uno de los yacimientos arqueológicos mesolíticos mayores de Europa.[1] Fueron descubiertos por Carlos Ribeiro en 1863,[2] con los yacimientos de Cabeço da Arruda y Moita do Sebastiao, y que fueron excavados a finales del siglo XIX.
Concheros de Muge | ||
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Monumento nacional de Portugal | ||
Ubicación | ||
Continente | Europa | |
Región | Península ibérica | |
País |
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División | Santarém | |
Municipio | Muge | |
Coordenadas | 39°06′13″N 8°40′16″O / 39.103748321533, -8.671178817749 | |
Historia | ||
Tipo | Conchero | |
Época | Mesolítico | |
Descubrimiento y hallazgos | ||
Descubrimiento | Carlos Ribeiro (1866) | |
Gestión | ||
Acceso público | público | |
Mapa de localización | ||
En las cercanías, se distribuyen, de norte a sur, a lo largo de 30 km en el valle interior del Tajo y en los márgenes de pequeños afluentes otros concheros. Su mayor concentración se da en las cuencas del Tajo y del Sado.
No son concheros de costa al uso, sino de orilla de río, un poco al interior, a donde llegan con la marea las aguas salobres y en las que viven una variada población de moluscos, crustáceos y peces. Allí, en parajes planos y arenosos, se establecieron de forma semi-nómada, en chozas, pueblos que se dedicaron al aprovechamiento de estas especies acuáticas además de a caracoles terrestres, a la caza de ungulados y de aves.[3]
En Moita do Sebastiao, las cabañas se alzaban en el suelo natural de las terrazas (creadas por la recesión de las costas), encima de un basamento de cantos rodados, conchas y tierra batida. Postes clavados alrededor de la cabaña y en algunos puntos del recinto sostenían una cubierta de ramaje trabada y consolidada con plastones de arcilla. Cerca del poblado está la zona que acogió diversas inhumaciones.
Estos campamentos se empezaron a poblar desde mediados del VIII milenio a. C. en el Mesolítico tardío portugués (7350-5150 AP), según dataciones por radiocarbono.[4]
Además de las conchas que le dan nombre se ha encontrado manufacturas en varios materias:
Los restos humanos son inhumaciones realizadas en la cercanía, como por ejemplo la del conchero de Moita do Sebastiao.