Los coches de choque, también llamados coches chocantes, coches locos, coches de tope, y en Hispanoamérica autitos chocadores, carros chocones, carritos chocones, o autos chocadores, son un tipo de atracción mecánica que consiste en varios automóviles eléctricos pequeños que obtienen la energía de la superficie y el techo del escenario. Se encienden y apagan remotamente por un operador. Estos coches están protegidos por medio de una banda de goma protectora que les permite chocar entre ellos. Su inventor fue Victor Levand, quien trabajaba para General Electric, en 1921.[1]
La potencia se suministra habitualmente por uno de dos métodos:
La superficie de metal, generalmente, se configura como una pista rectangular u ovalada y se rocía grafito en el suelo para disminuir la fricción. Un parachoques de goma rodea cada vehículo, y los conductores se chocan entre sí a medida que se trasladan.