La hubara canaria (Chlamydotis undulata fuertaventurae) es una subespecie de avutarda hubara endémica de las Canarias orientales. Es un ave sedentaria, escasa y amenazada de extinción y el ave de mayor tamaño de este archipiélago de la Macaronesia española. La hubara es el símbolo animal de Fuerteventura, junto al cardón de Jandía como símbolo vegetal.[2]
Hubara canaria | ||
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![]() Macho en Lanzarote. | ||
Estado de conservación | ||
![]() En peligro (UICN) | ||
Taxonomía | ||
Reino: | Animalia | |
Filo: | Chordata | |
Clase: | Aves | |
Orden: | Gruiformes | |
Familia: | Otididae | |
Género: | Chlamydotis | |
Especie: | Chlamydotis undulata | |
Subespecie: |
C. u. fuertaventurae Rothschild y Hartert, 1894[1] | |
Distribución | ||
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La hubara canaria es una de las tres subespecies de avutarda hubara. Las pruebas arqueológicas indican que ha estado presente en las islas Canarias desde hace 130.000 - 170.000 años. Sin embargo los datos genéticos apuntan a una separación de C. u. fuertaventurae respecto a la subespecie nominal mucho más reciente, entre 20.000-25.000 años. Lo que indica que tras una colonización inicial de las islas Canarias hace unos 130.000 años, se han realizado colonizaciones posteriores hasta hace unos 19.000-30.000 años, tras los cuales se produjo el aislamiento hasta la actualidad.[3]
La hubara canaria se distingue de las otras dos subespecies por ser de menor tamaño, de colores menos arenosos y tener la espalda más oscura y con más manchas.[4] Mide entre 55 y 65 cm de largo,[5] por lo que es el ave de mayor tamaño entre las nativas del archipiélago canario.[6]
Las hubaras están confinadas en las islas de Fuerteventura, Lanzarote, Lobos y La Graciosa, aunque no hay seguridad si la población de Lobos continúa existiendo. Se sabe que en el pasado la hubara también habitó las islas de Tenerife y Gran Canaria, islas en donde posteriormente se extinguió.[7]
La pluviosidad anual media en su área de distribución es menos de 140 mm mientras que el rango de temperaturas medias oscilan entre los 16 °C en enero-febrero y 24 °C en agosto-septiembre.[8] Habitan en llanuras semiáridas, colinas rocosas y dunas inmóviles, con cubierta vegetal escasa de arbustos y hierba. A veces se alimentan en las tierras de cultivo al amanecer y el atardecer, pero evitan los asentamientos humanos, los maizales, los bosques y los campos de lava.[4]
Fuera de la época de cría las aves suelen ser gregarias y buscan alimento en pequeños grupos.[8] En cambio en la época de cría los machos toman territorios para el cortejo y los defienden de los demás machos. Estos territorios suelen tener anchos 500-1000 m. Durante este periodo ambos sexos tienden a estar solos y solo se juntan para el apareamiento. El cortejo tiene lugar de diciembre a marzo. Los machos exhiben el plumaje de su cabeza y pecho pavoneándose en círculo o línea recta. Las hembras ponen entre dos y tres huevos en un nido ligeramente escarbado en el suelo entre febrero y abril. Los machos son polígamos y no ayudan en la cría de los pollos. Los polluelos son nidífugos y siguen a la hembra tras la eclosión. Generalmente solo sobrevive un pollo de cada puesta, y raramente dos.[4]
Estas aves son omnívoras, se alimentan en el suelo consumiendo gran variedad de artrópodos, moluscos, pequeños vertebrados y diverso material vegetal. Los pollos necesitan insectos para crecer correctamente.[4]
El plan de acción publicado en 1995 estimaba una población total de unas 700–750 hubaras canarias, comprendidas entre las 300–350 en Fuerteventura y Lobos, y unas 400 en Lanzarote y La Graciosa.[4] Sin embargo un estudio posterior estimaba que el número de individuos en Fuerteventura eran 177.[9] Están clasificadas como aves en peligro de extinción en la Lista roja y están protegidas por la legislación, aunque siguen amenazadas por varios factores, como la destrucción de su hábitat por el desarrollo e incremento del turismo, la caza furtiva, las colisiones con los tendidos eléctricos y las pertubaciones causadas por los recolectores de trufas.[4]