Una cazuela o cacerola es un recipiente usado en cocina, poco profundo y, por lo general, con dos asas, a diferencia del cazo que tiene un mango en lugar de asas. La diferencia entre una cazuela y el puchero, el pote, la marmita o la olla, estriba en que estas tienen mayor profundidad.[1] Como todos estos objetos, la cazuela tiene su origen en los recipientes de cerámica.[2]
La cazuela de barro es un recipiente elaborado con un barro arcilloso muy utilizado en cocina tradicional por tener la propiedad de conducir el calor más rápido y conservar la temperatura más tiempo que otros tipos de cazuelas, ollas,[3] etc.[4] Por su presencia en los fondos y hallazgos de la arqueología universal, puede considerarse como uno de los recipientes más antiguos de la vajilla y probable precursor del plato y el cuenco en el ajuar alfarero. Como recipiente que preserva el calor cumple un doble servicio de cocinado y vajilla de mesa.[5] También da nombre en la cocina tradicional de España, Portugal, Francia, Italia y la mayoría de los países iberoamericanos a numerosos platos típicos de estos países.
Algunas cazuelas del tipo olla diseñadas para alimentos específicos son:
La cacerola ha desempeñado en ocasiones un papel reivindicador entre diversos colectivos que la han utilizado en manifestaciones golpeándola con cucharas o cazos. Las caceroladas o cacerolazos son una forma habitual de protesta en determinados países latinoamericanos y en algunos europeos.[6]