Brasserie-Brouwerij Cantillon (o cervecería Cantillon) es una microfábrica belga de propiedad familiar situada en Anderlecht, Bruselas y fundada en 1900. Elaboran exclusivamente cerveza de estilo lambic.
La cervecería fue fundada en 1900 por Paul Cantillon, cuyo padre era cervecero así como su esposa, Marie Troch.[1] Después de la Segunda Guerra Mundial los hijos de Paul, Robert y Marcel, tomaron el mando de la fábrica.[2] experimentó un gran auge durante esta época. En 1958 la fábrica produjo 2500 hectolitros coincidiendo con la Exposición Universal de Bruselas. El propietario actual (2015) es Jean van Roy, perteneciente a la cuarta generación de cerveceros, que lleva trabajando en la fábrica desde 1989 y es el maestro cervecero desde 2002.[3] Su padre, Jean-Pierre van Roy, elaboró su última cerveza en 2009.[4] Desde su fundación, el único cambio importante ha sido el cambio al empleo de ingredientes orgánicos en 1999.[5] Cantillon era una de las más de cien fábricas de cerveza operativas en la ciudad de Bruselas al momento de su fundación, y es la única que estuvo funcionando durante la década de 2000.[1][6] A fecha de 2016, existen en Bruselas otras tres cerveceras más: Brussels Beer Project Brewery, Brasserie de la Senne y En Stoemelings.[7] En 2014, van Roy, anunció la adquisición de más espacio de maduración, doblando la producción hacia 2016-17.[8]
En el tradicional estilo lambic, las cervezas, con un mosto de 2/3 de cebada malteada y 1/3 de trigo sin maltear,[1] son fermentadas espontáneamente en cubas abiertas situadas en un ático, envejecidas en barricas de roble o de castaño, mezcladas (a partir de diferentes lotes y edades), embotelladas, y luego acondicionadas en botella durante un año. La mitad de la producción de la fábrica de cerveza es gueuze y una vez al año se elabora un lote de kriek.[5] Para la elaboración de cervezas con sabor a frutas, se llenan barriles de diferentes frutas y maceran durante tres meses hasta que se disuelven; y se le añade lambic joven para proporcionar azúcar y desatar la fermentación.
La fábrica de cerveza también alberga el Museo del Gueuze.[9] Patricia Schultz seleccionó la fábrica de cerveza y su museo en su libro 1000 lugares que ver antes de morir.[10]