Blackhouse en inglés o Taigh-dubh en gaélico escocés (lit. casa negra) es el término utilizado para denominar la construcción tradicional de las Tierras Altas de Escocia, las Islas Hébridas e Irlanda, el cual hace referencia al color oscuro que adquirían sus muros a causa de la humedad.[1]
Estas construcciones, típicas hasta mediados del siglo XVIII, consisten en un rectángulo de amplios muros de piedra, tierra compacta, escombros y arena cubiertos por un techo de vigas de madera y paja. Cabe aclarar que la madera que sustenta estas estructuras por su cubierta, es madera obtenida de las corrientes marinas desde Norteamérica o el Caribe, puesto a que no existían árboles por la zona de las Hébridas.[2]
Solían dividirse entre una habitación que hacia la función tanto de granero como de corral, y otra donde se encontraba la vivienda propiamente dicha, en el centro de la cual solía situarse el fuego.
Existe un tipo de Blackhouse diferente al traidicional, conocida como Blackhouse moderna; ideada durante la década de 1990. Sigue el método tradicional de construcción y emplea materiales locales, con la particularidad de añadir nuevos elementos como es el caso de una chimenea o ventanas, siendo usada como alojamiento turístico en la actualidad.[2]
En cuanto a las Blackhouse tradicionales se tiene registro de que estuvieron habitadas normalmente hasta la década de 1970.[2]
Hoy en día pueden encontrarse muchas de ellas aún en uso como casas de veraneo o como parte de museos etnológicos, como el situado en Arnol, en la isla de Lewis.