La Batalla de Riohacha fue un enfrentamiento militar librado en el contexto de la Independencia de Colombia en 1819, entre realistas y patriotas con una victoria absoluta de las primeras.
Batalla de Riohacha | ||||
---|---|---|---|---|
Parte de Campaña fluvial y naval en la Independencia de Colombia | ||||
Fecha | 11 de octubre de 1819 | |||
Lugar | Riohacha | |||
Resultado | Victoria realista | |||
Combatientes | ||||
| ||||
Comandantes | ||||
| ||||
En 1819 se inició la segunda etapa de la guerra en la región, una que acabaría cuatro años después con la completa derrota monárquica.[1] El 5 de octubre, Gregor MacGregor con tres buques ocupaba Riohacha,[2] el gobernador, coronel José de Solís, huyó sin luchar con la mayoría de los habitantes.[3] MacGregor mandaba 200[2] a 300[4] irlandeses. Según el oficial Francisco Burdett O'Connor, eran 261 (meses antes, en isla Margarita hubo hasta 800).[5][6] Hubo una tenaz resistencia de la pequeña guarnición realista que se quedó defendiendo su cuartel pero fue vencida.[2]
MacGregor no desembarcó hasta que se rindió la plaza y fue visto como un acto de cobardía por sus subordinados, que saquearon la localidad. Desacreditado, no hizo nada para reinstaurar la disciplina entre sus soldados a pesar de las solicitudes de algunos oficiales.[2]
El 11 de octubre, los guajiros la reconquistaron al mando de los capitanes de milicias Clemente Iguarán y Miguel Gómez.[3] Debe mencionarse que ellos fueron los que hicieron el principal esfuerzo por recuperar la ciudad.[7] Los vecinos estaban exasperados por el saqueo que sus viviendas habían sufrido, a pesar de haber prestado auxilios a los británicos, se lanzaron contra los ocupantes con cuchillos y otras armas blancas. Se generó un degüello del que escaparon apenas 46 ocupantes.[4] Les ayudaron los soldados peninsulares que habían huido al interior.[2]
MacGregor abandonó a sus soldados.[8] Al parecer, al ver los primeros movimientos hostiles, embarcó su equipaje y botín en un barco y zarpó, ejemplo seguido por otros oficiales en los demás buques.[9] Manuel Leonidas Scarpetta sentencia: «mas debido al mal proceder de sus compatriotas los Irlandeses, los abandonó a merced de los enemigos i se alejó del pais que tanto sirvió i amó, para no volver jamás a él en sus tiempos de paz i libertad».[10] Quedaron a su suerte los soldados que estaban en el fortín, resistiendo hasta su capitulación.[11] Unos 400 indios de Mamatoco murieron en el combate.[12]
El gobernador, en represalia por la guerra a muerte, ordena fusilar a los prisioneros. Como los indios se negaron, tuvieron que ser los peninsulares los que realizaron el trabajo sucio.[3] En una carta fechada el 31 de octubre en la ciudad, Solís informaba al virrey Sámano de que hizo ejecutar a 64 republicanos.[13] Poco después, en otra carta del 20 de noviembre el gobernador informaba al virrey de haber fusilado en Valledupar a otros 48 prisioneros ahí trasladados[14] el 12 de noviembre.[15]
También fueron castigados los locales sospechosos de haber colaborado con los ocupantes, puesto que Solis estaba seguro de que algún habitante había invitado a MacGregor a la ciudad para empezar.[16] Dicha actitud fue contraproducente, pues la mayoría de los habitantes se volvieron opositores al régimen realista.[17]
Según José Manuel Restrepo, historiador neogranadino de tendencias proclives a los republicanos, dice que la expedición fue mal dirigida, sirviendo sólo para dañar a la causa independentista. Los habitantes de la villa eran en su mayoría patriotas, pero al ver el saqueo de unos extranjeros bajo el pretexto de liberarlos se alzaron.[11]