Bastle house son un tipo de construcción que se encuentra a lo largo de la frontera anglo-escocesa, en las zonas antiguamente plagadas de reivers fronterizos.[1] Son casas de campo fortificadas, caracterizadas por las medidas de seguridad contra los asaltos. Se dice que su nombre deriva de la palabra francesa "bastile".[2]
Las características son unos muros de piedra con un metro de grosor, con la planta baja dedicada a establo para los animales más valiosos, y un piso abovedado de piedra o de madera plana entre éste y el primer piso, sin acceso interno como una escalera o un escalón.[3] La vivienda de la familia se encontraba en el piso superior a la tierra y, en los tiempos anteriores a la supresión de los reivers, sólo se podía acceder a ella mediante una escalera que se subía desde el interior por la noche. Las ventanas eran pequeñas o incluso sólo tenían aspillera.[3]
Las casas bastle tienen muchas características en común con los blocaos, con la principal diferencia de que un bastle estaba destinado principalmente a ser una vivienda familiar, en lugar de una pura fortificación.
Muchas casas bastle sobreviven hoy en día; su construcción aseguraba que durarían mucho tiempo, pero la mayoría están arruinadas o muy alteradas para su uso como residencias o edificios agrícolas. Pueden verse a ambos lados de la frontera anglo-escocesa.