En parasitología, la antropofilia, del griego ἅνθρωπος (anthrōpos, "ser humano") y φιλία (philia, "amistad" o "amor"), hace referencia a la preferencia de un parásito o dermatofito por los humanos con respecto a otros animales.[1][2] El término endofilia se refiere específicamente a una preferencia por estar en hábitats humanos, especialmente dentro de las viviendas.[3] El término zoofilia, en este contexto, describe animales que prefieren animales no humanos para su alimentación.[4]
El término antropofilia es mayormete utilizado para referirse a insectos hematófagos (por ejemplo, Anopheles) que prefieren la sangre humana por sobre la sangre animal (zoofilia, pero vea otros significados de zoofilia ).[5] Otros ejemplos, además de la hematofagia, incluyen a los gecos que viven cerca de los humanos,[6] el cuervo pío (Corvus albus),[7] las cucarachas y varios otros. En el estudio de la malaria y sus vectores, los investigadores distinguen entre mosquitos antropofílicos y no antropofíclicos como parte de los esfuerzos para erradicar la enfermedad.[8]
Los organismos antrópicos son organismos que muestran antropofilia, donde el adjetivo sinantrópico se refiere a los organismos que viven cerca de asentamientos humanos y casas, y eusinantrópicos a los que viven dentro de las viviendas humanas.[9]