Los miembros de la gens Claudia fueron aquellos antiguos romanos que portaban el nomen Claudio en su nomenclatura como elemento principal. Sus primeros miembros aparecen a comienzos de la República cuando Atio Clauso emigró a Roma con sus familiares y seguidores, tomó el nombre de Apio Claudio y fue admitido en el patriciado. Durante la República clásica, los Claudios se dividieron en diversas ramas familiares, al tiempo que aparecían familias plebeyas derivadas de clientes y libertos. En época imperial, y tras la concesión de ciudadanía de diversos emperadores julio-claudios, el número de familias de la gens se multiplicó.