Alcher de Clairvaux, hispanizado como Alquero de Claraval y latinizado como Alcherus Claraevallensis, fue un monje cisterciense francés de la Abadía de Claraval.
Alquero de Claraval | ||
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Información personal | ||
Nombre en francés | Alcher | |
Nacimiento | Siglo XII | |
Fallecimiento | 1180 | |
Nacionalidad | Francesa | |
Religión | Iglesia católica | |
Información profesional | ||
Ocupación | Monje | |
Orden religiosa | Orden de San Benito | |
Pocos datos se tienen sobre su vida. Probablemente, se hizo cisterciense al escuchar las predicaciones de San Bernardo (✝1153), y vivió bajo los dictados del abad Geoffroi d’Auxerre (1162-1165). Los pocos detalles sobre él son conocidos por los escritos que le dirigieron Pierre de Celle (De conscientia) e Isaac de l’Étoile (De anima).
En el pasado se le atribuyeron dos obras, De spiritu et anima (o Liber de anima et spiritu) y De diligendo Deo, ambas actualmente atribuidas a un autor anónimo conocido como Pseudo-Agustín, de la misma época.[1][2][3]
Fue Tomás de Aquino quien por vez primera le atribuyó De spiritu et anima a Alquero.[4] Actualmente, se ha acreditado que es una compilación de alrededor del año 1170 fundada en Alcuino, Anselmo de Canterbury, Bernardo de Claraval, Agustín de Hipona, Cassiodoro, Hugo de San Víctor, Isaac de Stella e Isidoro de Sevilla,[5] además de Boecio.[6] El texto se refiere en particular a los puntos de vista medievales sobre el autocontrol[7] y sobre la doctrina de que «el alma gobierna el cuerpo». El propio Tomás de Aquino argumenta en su Summa que «este libro no posee gran autoridad».[8]
De diligendo Deo es una obra devota tradicionalmente atribuida a Alquero. Sus obras pueden encontrarse en el volumen centésimo nonagésimo cuarto (194.º) de la Patrología latina de Migne.[9]