Un alcaluro es un compuesto químico en el cual los átomos de metales alcalinos son aniones (iones con carga negativa) con una carga o estado de oxidación de -1. Hasta el primer descubrimiento de los alcaluros en 1970,[1][2][3] se sabía que los metales alcalinos aparecían en sales únicamente como cationes (iones con carga positiva) con una carga o estado de oxidación de +1.[4] Este tipo de compuestos son de interés teórico debido a su inusual estequiometría y bajos potenciales de ionización. Los compuestos de alcaluros están químicamente relacionados con los electruros, sales en las que un electrón atrapado actúa como anión.[5]
Los metales alcalinos forman muchas sales estables conocidas. El cloruro de sodio (sal de mesa) Na+Cl- ilustra el papel tradicional de un metal alcalino. En la fórmula empírica para este compuesto iónico, el sodio cargado positivamente balancea la carga negativa del ion cloruro. La explicación tradicional para el catión sodio (Na+) es que la pérdida de un electrón a partir del estado elemental produce una configuración estable de capa cerrada.
Los alcaluros conocidos son:
Alcaluros de otros metales alcalinos no descubiertos son:
Normalmente los alcaluros son térmicamente lábiles debido a la alta reactividad del anión alcaluro, que es técnicamente capaz de romper la mayoría de los enlaces covalentes incluyendo enlaces C-O en un criptando común. La introducción de un criptando especial que contiene enlaces amina en vez de éteres permitió el aislamiento de los potasiuros y sodiuros estables a temperatura ambiente.[6]
Los alcaluros sintetizados hasta ahora incluyen: