Bedazzled (traducida como Al diablo con el diablo en español) es una película estadounidense de comedia estrenada el 20 de octubre de 2000.[1] Se trata de un remake de la película homónima de 1967 escrita por Peter Cook. Dirigida por Harold Ramis y protagonizada por Elizabeth Hurley y Brendan Fraser.
Bedazzled | ||
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Título | Al diablo con el diablo (en Hispanoamérica y España) | |
Ficha técnica | ||
Dirección | ||
Dirección artística | Harold Ramis | |
Producción |
Trevor Albert Harold Ramis | |
Guion |
Larry Gelbart Peter Tolan Dudley Moore | |
Basada en | Bedazzled (1967) | |
Música | David Newman | |
Fotografía | Bill Pope | |
Protagonistas |
Brendan Fraser Elizabeth Hurley Frances O'Connor | |
Ver todos los créditos (IMDb) | ||
Datos y cifras | ||
País | Estados Unidos | |
Año | 2000 | |
Estreno | 20 de octubre de 2000 | |
Género | Comedia | |
Duración | 93 minutos | |
Idioma(s) | ||
Compañías | ||
Productora | Regency Enterprises | |
Distribución | 20th Century Fox | |
Presupuesto | 48 000 000 USD | |
Recaudación | 90 383 208 USD | |
Ficha en IMDb Ficha en FilmAffinity | ||
Una especie de programa de computadora diseñada para saber qué tan pura o corrupta es un alma y sus rasgos más distintivos (programa que aparentemente es propiedad del Diablo) examina distintos puntos del planeta antes de centrarse en San Francisco (California) y, tras un análisis de personalidad de varias personas se centra en Elliot Richards (Brendan Fraser), un joven que trabaja extenuantes jornadas laborales en un centro de llamadas donde sufre las burlas de sus colegas y no tiene amigos verdaderos. Está enamorado de su compañera Alison Gardner (Frances O'Connor), pero teme confesárselo. Mientras Elliot está en un bar pensando hablarle a Alison murmura que daría lo que fuera por tenerla, el Diablo que en esta película tiene apariencia femenina, interpretado por Elizabeth Hurley, escucha su deseo y le propone a Elliot un contrato: Su alma a cambio de siete deseos.
Elliot firma el contrato; sin embargo hay inconvenientes en cada uno de sus deseos:
Después de renunciar a cada deseo marcando 666 en un pager, Elliot se topa con el Diablo haciendo de las suyos: poniendo multas a autos bien estacionados, dando dulces en vez de medicamentos a los enfermos y malencaminando estudiantes en una escuela.
Después del deseo del "presidente", él piensa en sus próximos dos deseos, pero el Diablo le recuerda que sólo le falta uno al descontar el "de la hamburguesa", lo cual lo inconforma.
Intenta buscar ayuda en una iglesia, pero el párroco lo tilda de demente y hace que lo arresten (El Diablo es uno de los policías). Al llegar a la celda se topa con un afroamericano que le dice que no puede vender su alma al Diablo ya que ésta le pertenece a Dios, aunque el Diablo intentará confundirlo. Elliot, dándose cuenta de que su compañero de celda es más de lo que parece, pero sin estar muy seguro de quien es, le pregunta su identidad, a lo que el otro hombre ríe y le dice "solo soy un buen amigo".
Elliot al salir le pide al Diablo cancelar el contrato, cosa que el rechaza y lo lleva al infierno para obligarlo a decidirse. Finalmente Elliot desea que Alison sea feliz, lo cual cancela el contrato, pues este deseo no lo beneficia a él al no actuar en forma egoísta.
Elliot despierta en unas escalinatas y se encuentra con la diablo como abogada y le explica que su contrato fue cancelado. Antes de que el Diablo parta esta reconoce que en realidad le cae bien Elliot (aunque le amenaza para que no lo repita) y le recuerda que el cielo y el infierno están en la tierra y cada quien decide lo que quiere.
Elliot, ya decidido, le habla a Alison y le pregunta si querría salir con él, pero ella le dice que ya tiene novio. Él se lo toma con filosofía y la felicita. Los compañeros de Elliot intentan burlarse de él otra vez, pero él solo agarra a uno de las solapas y lo amenaza, por lo que nunca vuelven a meterse con él. Elliot llega a su casa y se encuentra con una nueva vecina, Nicole De La Russo (también interpretada por Frances O'Connor), con la que inicia una amistad y luego una relación ya que ambos tienen muchos gustos en común y compaginan bien. En la última escena se ve cómo Elliot y Nicole caminan tomados de la mano en un muelle; el Diablo, que juega ajedrez con un hombre misterioso, los reconoce y los señala a su rival de ajedrez, que resulta al excompañero de celda de Elliot, dando a entender que este hombre es Dios. Dios los mira de forma aprobatoria y el Diablo aprovecha la distracción de Dios para hacer trampa en el juego; sin embargo Dios la atrapa haciendo trampa, pero la deja terminar sus movimientos tramposos mientras ambos se ríen. La última escena muestra el último análisis del programa de la diablesa, mostrando que Elliot bebe del envase de leche y que Nicole acapara las mantas, rasgos que al parecer ninguno encuentra molesto en el otro día.