Las 3-desoxiantocianinas son antocianinas sintetizadas por unas pocas especies de plantas, entre las que están el sorgo (Sorghum bicolor), el maíz (Zea mays) y la gloxinia (Sinningia cardinalis). Están involucradas tanto en la defensa de la planta ante el herbivorismo (Snyder y Nicholson 1990)[1] como en su pigmentación (Grotewold et al. 1994),[2] con lo que ha emergido algo de información acerca de su vía biosintética.