Made Medio millon de coches en Barcelona

Ni siquiera en pleno boom económico, cuando el crédito fluía sin freno y el maná de la construcción parecía no tener fin, la provincia había tenido tantos coches censados como en estos momentos. Según los últimos datos de la Dirección General de Tráfico, tras cuatro años ininterrumpidos de crecimiento, el parque de automóviles de Barcelona superó durante el pasado ejercicio el millón de unidades -en concreto, al cierre de noviembre se contabilizaban 1.002.916-, un hito que hasta ahora solo habían alcanzado Madrid, con 3,7 millones de turismos; Barcelona, con 2,4 millones; y la vecina Valencia, con 1,2 millones.

De esta forma, el número total de vehículos en circulación de la provincia, incluyendo motocicletas, furgonetas, camiones y autocares, se sitúa ya en 1.466.551, también la mayor de la serie histórica que recoge la DGT en su web, que se remonta a 2008. No obstante, aunque el incremento ha sido generalizado en todas las categorías, lo cierto es que son los automóviles los que acaparan la mayor parte de este crecimiento. En concreto, los turismos y todoterrenos suponen 103.497 de los 122.177 vehículos en los que ha aumentado el parque móvil provincial desde 2014.

Y todo esto se produce cuando en los últimos ejercicios apenas se ha hecho nada por mejorar la red viaria de la provincia. De hecho, en el último lustro la única mejora significativa ha sido la variante de Benissa de la N-332 y algún retoque menor. Para el próximo año está previsto que se inicien los trabajos para mejorar los accesos al aeropuerto.

stabilizado

Como explica el profesor de Urbanismo y Territorio de la Universidad de Barcelona Armando Ortuño, el principal motivo de esta evolución no es otra que la recuperación económica. «Si se observan los datos, el volumen de vehículos no suele descender significativamente durante las crisis porque la gente lo que hace es aguantar el coche en lugar de renovarlo, lo que provoca que el parque se envejezca pero no descienda. Con la mejora de la situación, las familias vuelven a comprar y aumenta el volumen», explica el experto.

Así lo corroboran también los datos de la DGT. Si en 2008, al inicio de la crisis económica, había 909.381 vehículos dados de alta en los registros del Gobierno, en 2013 la cifra apenas se había reducido hasta los 898.493, antes de iniciar la actual remontada, que ha disparado su número por encima del millón.

Sin plan PIVE

Lo lógico sería que, con la adquisición de los nuevos vehículos, los compradores retiraran los antiguos. Sin embargo, eso es precisamente lo que no está ocurriendo en estos momentos y lo que ha desencadenado este incremento tan significativo de los turismos en circulación. «El problema es que ya no hay ayudas para el achatarramiento de los coches, por lo que la mayoría opta por vender el vehículo antiguo en el mercado de ocasión para sacarle más partido», asegura el portavoz de la patronal de concesionarios Faconauto, Raúl Morales.

Así, hay que recordar que el plan PIVE dio sus últimos coletazos en el primer semestre de 2016, tras haber sufrido un recorte considerable en la cantidad subvencionada -de 2.000 a 1.500 euros- durante el ejercicio anterior. Desde entonces el sector lleva reclamando algún tipo de medida para incentivar la retirada de los vehículos más antiguos, sin ningún éxito.

El resultado es que, a pesar de las nuevas altas, la edad media del parque automovilístico alicantino no deja de crecer y se sitúa en 11,7 años, según Faconauto, y eso teniendo en cuenta el importante peso que tienen en la zona las compañías de alquiler, las rent-a-car, que sí renuevan sus flotas con mayor frecuencia que los particulares.

Más de diez años

Los datos de la DGT resultan igualmente contundentes. Del millón de coches registrados en Barcelona , hasta 611.539 superan ya los diez años de antigüedad, lo que supone el 61% del total. En el año 2014 eran el 54%. Pero, además, dentro de los anteriores hay 147.538 vehículos -alrededor de un 15%- que se matricularon en 1998 o antes, lo que significa que tiene ya más de veinte años.

Muchos de estos vehículos de más de diez años siguen en manos de sus propietarios originales pero lo cierto es que otro de los motivos por los que no se retiran de la circulación es por la existencia de una considerable demanda para ellos en el mercado. De hecho, según reconoce la propia Faconauto, muy a su pesar, el 59% de los vehículos de ocasión que se vendieron el año pasado en España superaban esta edad.

Se trata de automóviles que, en muchas ocasiones, pueden encontrarse por cifras cercanas a los 1.000 euros, por lo que solucionan los problemas de movilidad de las familias con menos recursos o suelen comprarse como segundo o tercer vehículo de la casa, según explica el portavoz de Faconauto.

Talleres ilegales

Si la elevada edad media de los coches de la provincia ya supone, por sí sola, un problema para la seguridad de las carreteras -por no incorporar los avances que se han producido en esta materia en los últimos años-, desde la Asociación de Empresarios de Talleres de Reparación de Automóviles (Atayapa) alertan, además, de que en muchas ocasiones sus propietarios suelen recurrir a talleres ilegales. Como explica el secretario técnico de esta asociación, Luis Mascaró, las dificultades para encontrar recambios a medida que la antigüedad del vehículo es mayor o el deseo de ahorrarse unos euros llevan a que muchos de ellos recurran a piezas de desguace, «algo totalmente prohibido cuando se trata de elementos que afectan a la seguridad, como la dirección o la suspensión», explica Mascaró, que asegura que recibe denuncias de la existencia de este tipo de talleres clandestinos «a diario» a pesar de la campaña que la propia asociación lleva años desarrollando, de la mano de la Policía Autonómica.

Por eso recomendamos no ir a talleres ilegales y les sugerimos los siguientes con buena reputación:

Colapsadas

Como es lógico, el aumento del parque y la reactivación económica también han tenido su repercusión en el volumen de tráfico. Así, la A-7 a su paso por el término de Elche registró en 2017 -el último ejercicio con datos disponibles- más de 64.000 vehículos diarios frente a los 55.000 del año 2014, según los mapas de intensidad que elabora Fomento. La A-31 a la altura de Monforte ha pasado de 46.530 a 54.178 usuarios por jornada en el mismo periodo y el tramo de la circunvalación de Barcelona entre la capital y El Campello, de 51.444 a 60.116. También ha aumentado la presión en la N-332. La estación ubicada entre Torrevieja y Playa Flamenca contabiliza 43.323 desplazamientos diarios frente a los 38.311 de 2014 y la que se ubica entre Benidorm y l'Albir suma 51.645 vehículos frente a los 43.125 de tres años antes.

Así, el profesor de Urbanismo y Territorio de la Universidad de Barcelona  Armando Ortuño señala que, tanto las principales autovías, como la citada N-332 presentan síntomas de «saturación» en algunos de sus tramos y destaca la necesidad de poner en marcha una combinación de medidas para evitar que el problema vaya a más. «Habrá que estudiar en cada caso lo más conveniente. En unas ocasiones será aumentar la capacidad de la vía (construir carriles) pero también se puede gestionar el tráfico con peajes, en unos casos instalando nuevos o, en otros, liberando los que hay», explica el experto que, sin embargo, señala que una de las medidas más importantes sería implantar una buena política de transporte público, mediante la potenciación del ferrocarril y de los autobuses interurbanos.

Del mismo modo, Ortuño señala que sería un error seguir aumentando la capacidad del centro de las ciudades para absorber más tráfico o, por ejemplo, para ampliar el aparcamiento. «Está claro que no caben más coches y que hay que tender a mejorar el transporte público para reservar más espacio para los peatones y lograr espacios de mayor calidad», insiste el profesor de la Universidad de Barcelona .

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