Investigan que el grafeno ayuda a combatir el cancer

Los nanotubos de carbono, estructuras mil veces más finas que el cabello humano compuestas por hojas de grafeno, pueden reducir hasta un 40% el volumen de tumores malignos. Así lo ha demostrado la científica asturiana Lorena García Hevia, doblemente galardonada por la Universidad de Cantabria.


Su investigación en el campo de la nanomedicina ha recibido el premio extraordinario de doctorado en el área de Ciencias de la Salud y el premio de investigación del Consejo Social Juan María Parés 2018, el cual reconoce los mejores trabajos de los últimos tres años. "En una época en la que se leen muchas tesis doctorales, el hecho de que la mía haya sido galardonada dos veces me hace sentir muy orgullosa", expresa esta bióloga, de 34 años, natural de Pañeda Nueva (Siero).

García Hevia es licenciada en Ciencias Biológicas por la Universidad de Oviedo y continuó su formación académica en Cantabria, donde cursó el máster de Biología Molecular y Biomedicina. Tras ello, se volcó en su tesis doctoral sobre la nanomedicina -la aplicación de la nanotecnología a las ciencias de la salud-, "una de las áreas de mayor proyección en estos momentos", según asegura. Se marcó el objetivo de comprobar la aplicación de los nanotubos de carbono al cáncer y los resultados fueron un éxito.

"Los estudios demostraron que estas estructuras formadas por hojas de grafeno enrolladas sobre sí mismas de forma cilíndrica tienen efectos sobre las células cancerígenas: relantizan su proliferación y su migración, y desencadenan su muerte", explica la asturiana, que actualmente es investigadora en el International Nanotechnology Laboratory (Portugal), la primera organización en Europa centrada en la nanociencia y la nanotecnología.

Los logros de su tesis son aún mayores: "De especial importancia fueron los resultados obtenidos in vivo en modelos tumorales animales, donde se demostró que los nanotubos de carbono pueden desarrollar efectos antitumoriales mediante la reducción de hasta un 40% el volumen en tumores malignos sólidos, con la importancia que ello supone para ser usado en un futuro como terapias anticancerígenas".

Además, añade Lorena García, los resultados "fueron ratificados en tumores resistentes a la quimioterapia, como puede ser el taxol, donde estos nanomateriales pueden jugar un papel clave". En resumen, los nanotubos de carbono "son una importante plataforma terapéutica a seguir perfeccionando para llegar a su comercialización". Y el grafeno "está mostrando ser un excelente portador de terapias y un eficiente sensor cuando se utiliza por ejemplo para captar señales eléctricas de cerebro".

La bióloga sierense, que también estudió la aplicación de las nanopartículas de oro en el tratamiento del cáncer durante su estancia en el Stephenson Cancer Center (USA), cuenta que siempre tuvo claro que dedicaría todo su esfuerzo personal al ámbito sanitario. "Comenzar mi carrera en nanomedicina ha supuesto el descubrimiento de un mundo totalmente nuevo, lleno de atractivos, retos y satisfacciones", afirma. Este campo, que se perfila "como la de mayor proyección en un futuro próximo", implica "un continuo aprendizaje y formación tanto de técnicas experimentales como de conocimientos científicos".


La colaboración es clave


La joven científica explica que las investigaciones en esta área "sólo pueden llevarse a cabo mediante colaboraciones multidisciplinares entre biólogos, médicos, químicos, físicos y farmacéuticos". "

En mi tesis tuve el placer de hacerlo de la mano de grandes profesionales, lo cual implicó que la investigación se convirtiera en mi vocación, experimentando la emoción de descubrir de la que hablaba Severo Ochoa en su libro". Por eso, Lucía García extiende su doble reconocimiento en la Universidad de Cantabria a las personas que le acompañaron en este camino, como su directora de tesis, la catedrática Mónica López Fanarraga.


¿Qué es la nanomedicina?


Es la aplicación de la nanotecnología en las ciencias de la salud. Para este fin se emplean materiales minúsculos, llamados nanomateriales, que interactúan con sistemas biológicos a nivel molecular y pueden revolucionar el tratamiento de enfermedades por medio de la estimulación e interacción con sitios específicos para inducir respuestas fisiológicas.

Los nanomateriales miden entre 1 y 100 nanómetros (un nanómetro es la milmillonésima parte de 1 metro).


¿Qué son los nanotubos de carbono y cuáles son sus aplicaciones?


Estructuras compuestas por hojas de grafeno enrolladas sobre sí mismas de forma cilíndrica con unas o varias capas, mil veces más finas que el cabello humano. Tienen efectos sobre las células cancerígenas al ralentizar su proliferación y migración, desencadenando finalmente su muerte. Los nanotubos de carbono se perfilan por tanto como una plataforma terapéutica.

Noticia con la colaboración de https://www.lafarmaciaonline.com



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