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Sábado

Sábado

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Estampa en la que aparece Yahvé descansando sobre la Tierra, en La Biblia en imágenes (1851-1860), de Julius Schnorr von Carolsfeld (1794-1872).
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El sábado es el sexto día de la semana civil[1]​ y el séptimo de la semana litúrgica en la mayoría de las tradiciones cristianas.[2]​ Está situado entre el viernes y el domingo.

El sábado es parte del fin de semana.

Etimología

El término español «sábado» proviene del latín bíblico sabbătum, este del griego σάββατον (sábbaton), este del hebreo יום השבת (shabat), «reposo», «día de reposo», que deriva del verbo shâbath: «cesar [de trabajar]», «descansar», «guardar el sábado», y este del acadio šabattum, «descanso». Viene de sa bot en sumerio: calma el corazón.[3][1]

Estos son algunos de los nombres que recibe el sábado en distintos idiomas:

Idioma Nombre Etimología
alemán Samstag,
Sonnabend (lit. víspera de domingo)
día del shabat
aimara sawaru
español sábado
tagalo sábado
catalán dissabte
francés samedi
gallego sábado
indonesio sabtu
italiano sabato
leonés sábadu
polaco sobota
rumano sâmbătă
ruso суббота
portugués sábado
ucraniano субота
asturiano sábadu
griego moderno Σάββατο
árabe السبت (as-sabt)
hebreo שבת (shabbat) «descansar» o «cese al trabajo»
anglosajón sæternesdæg día de Saturno
gaélico satharn
galés sadwrn
neerlandés zaterdag
inglés Saturday
latín díes saturni
japonés
coreano
土曜日 (doyōbi)
토요일 (toyoil)
día de la tierra
danés lørdag día de bañarse, día de lavar (la ropa)
finlandés lauantai
islandés laugardagur
noruego laurdag/lørdag
sueco lördag
chino 星期六 (xīng qī liù) sexto día de la semana
quechua k'uychichaw o samanchay día del arcoíris, día del descanso
euskera larunbat,
zapatu
Proviene de lauren bat, «cuarto de luna», Día de la media luna

Cambio de sábado a domingo

En la antigüedad los cristianos y judíos guardaban el sábado, séptimo día de la semana como día de reposo y día del Señor, en tanto que los adoradores de antiguos dioses guardaban el domingo como día de adoración del sol.

Constantino I, tratando de unir ambas creencias y así evitar más luchas internas en el reino, decretó tolerancia religiosa y terminó la persecución a los cristianos.

Falsamente aseguró convertirse al cristianismo, cosa que queda en evidencia en su decreto del 7/03/321 donde decreta que el día de reposo es el "venerable día del sol" y un poco mas abajo aclara que ese día, las siembras recibían "el beneficio concedido por la celestial providencia".

En la actualidad, si bien para programaciones laborales por comodidad se toma el lunes como primer día de la semana, los calendarios continúan indicando que el domingo es el primer día y el sábado el séptimo.

El 7 de marzo del 321, el emperador romano Constantino I el Grande decretó que el domingo,"venerable día del sol", más tarde nombrado por la iglesia católica como "el día del Señor"[4]​ fuera considerado como día de descanso para jueces, plebe y oficios, –‘«día de reposo»–.[5]​ en tanto los campesinos continuarían trabajando

Descansen todos los jueces, la plebe de las ciudades, y los oficios de todas las artes el venerable día del sol. Pero trabajen libre y lícitamente en las faenas agrícolas los establecidos en los campos, pues acontece con frecuencia, que en ningún otro día se echa el grano a los surcos y se plantan vides en los hoyos más convenientemente, a fin de que con ocasión del momento no se pierda el beneficio concedido por la celestial providencia.

Código de Justiniano, libro 3, título 12, párrafo 2 (3)[6]

El emperador Constantino, en el año 321, fue el primero que ordenó una rigurosa observación del domingo, prohibiendo toda clase de negocios jurídicos, ocupaciones y trabajos; únicamente se permitía a los labradores que trabajaran los domingos en faenas agrícolas, si el tiempo era favorable. Una ley posterior del año 425 prohibió la celebración de toda clase de representaciones teatrales, y finalmente en el siglo VIII se aplicaron en todo su rigor al domingo cristiano las prohibiciones del sábado judaico.

«Domingo», artículo en el Diccionario enciclopédico hispanoamericano

Según el texto Catecismo doctrinal,[7]​ en 1566 el Concilio de Trento transfirió el descanso al primer día: «Complace a la Iglesia de Dios, que la celebración religiosa del día shabat se debe transferir al Día del Señor: el domingo».

Tiempo antes de Constantino, Ignacio de Antioquía, cristiano de la iglesia primitiva, declara en una carta lo siguiente sobre el día domingo.

Ahora bien, si los que se habían criado en el antiguo orden de cosas vinieron a la novedad de esperanza, no guardando ya el sábado, sino viviendo según el domingo, día en que también amaneció nuestra vida por gracia del Señor y mérito de su muerte, misterio que algunos niegan, siendo así que por él recibimos la gracia de creer y por él sufrimos, a fin de ser hallados discípulos de Jesucristo, nuestro solo Maestro, ¿cómo podemos nosotros vivir fuera de Aquel a quien los mismos profetas, discípulos suyos que eran ya espíritu, le esperaban como su Maestro? Y por eso, el mismo a quien justamente esperaban, venido que fue, los resucitó de entre los muertos... Absurda cosa es llevar a Jesucristo entre vosotros y vivir judaicamente. Porque no fue el cristianismo el que creyó en el judaísmo, sino el judaísmo en el cristianismo, en el que se ha congregado toda lengua que cree en Dios.

El emperador Constantino decretó la libertad de culto en el Edicto de Milán en el año 313, pero ya se han visto testimonios de más de 250 años antes de que los cristianos celebraban la Eucaristía el domingo y no guardaban el sábado.

El sábado en la Biblia

Según la Biblia, el sábado es el séptimo y último día de la semana, Génesis 2:2-3. De hecho es el único día mencionado por un nombre. El resto son nombrados por su orden en la semana: el domingo es el primer día (Mateo 28:1), el lunes es el segundo, y así sucesivamente, como actualmente se siguen nombrando en portugués.

Algunas confesiones cristianas poseen la creencia de que el sábado es el único día de reposo y lo relacionan con los diez mandamientos, diciendo que el reposo sabático es el cuarto mandamiento.

Entre estas denominaciones se encuentra la Iglesia Adventista del Séptimo Día, la Bautista del Séptimo Día, la Iglesia de Dios (Israelita) y la Iglesia Israelita del Nuevo Pacto y los Soldados de la Cruz de Cristo. Hay quienes creen que todas ellas están basadas en el libro de Levítico, donde señala:

«Habló Jehová a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: Las fiestas solemnes de Jehová, las cuales proclamaréis como santas convocaciones, serán éstas: Seis días se trabajará, mas el séptimo día será de reposo, santa convocación; ningún trabajo haréis; día de reposo es de Jehová en dondequiera que habitéis».

Levítico 23:2-3 Reina Valera, 1909

Sin embargo, estos cristianos se basan en el libro del Éxodo cap. 20 en donde se detallan entre los versos 3-17 los diez mandamientos. Refiriéndose al día de reposo, en la Biblia versión Reina-Valera dice:

Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.

Ëxodo 20:8-11 Reina Valera, 1909

Si comparamos esta cita con su original, vemos que en Éxodo 8, la Torá dice "Zajor et-yom haShabat lekadshó." lo cual se traduce "Acuérdate del día del sábado para santificarlo". (https://www.shalomhaverim.org/shemot_en_espanol_cap.20.htm)

Es muy evidente que, ambos teólogos y traductores, dada su arraigada creencia católica se cuidaron muy bien de traducir la palabra sabbath como "dia de descanso" para evitar las persecuciones ideológicas típicas de la época. Otras citas también mencionan:

Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y al sábado llamares delicias, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no haciendo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus palabras."

Isaías 58:13 Reina Valera, 1909

Tú hablarás a los hijos de Israel y les dirás: “En verdad vosotros guardaréis mis sábados, porque es una señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico."

Éxodo 31:13 Reina Valera, 1909

Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí ,dice Jehová,así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. Y de mes en mes, y de sábado en sábado, vendrán todos a adorar delante de mí»,dice Jehová.

Isaías 66:22-23 Reina Valera, 1909

La traducción de los antiguos libros que hicieran Casiodoro de Reina en el año de 1569, lo que luego se llamo la Biblia del oso y las correcciones que hiciera Cipriano de Valera en el año 1602, a la Biblia llamada La Biblia del Cántaro, ambos escritos redactados en el Castellano Antiguo, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, no existe la palabra «sábado», por lo que se deja ver que la nomenclatura de los días es muy posterior a la redacción de los primeros libros del antiguo Testamento.

Véase también

Referencias

  1. a b «Sábado», entrada en el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española.
  2. Acerca del sistema que considera al sábado como séptimo y último día de la semana, consulte el artículo «Semana».
  3. Tomo 2 de la Historia Universal de Salvat 2008.
  4. http://dle.rae.es/?id=E6rLYdv.
  5. ProjectRestore.com (Bible Readings for the Home - Sabbath Legislation; acerca del cambio de Constantino).
  6. Edición del Código de Justiniano, en latín y español, por García del Corral, en el Cuerpo del derecho civil romano, tomo 4, pág. 333. Barcelona, 1892).
    El original en latín se halla además en J. L. von Mosheim: Institutionem historia ecclesiástica antiquioris et recensioris, sigla 4, parte 2, capítulo 4, sección 5, y en otras muchas obras.
  7. «Doctrinal catechism», artículo de 1846 del reverendo Stephen Keenan, en inglés. Consultado el 9 de octubre de 2010.

Enlaces externos




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