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Conservación ambiental

Conservación ambiental

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Reducción de vehículos en Bernardo Larroudé, La Pampa, Argentina.

Los términos conservación ambiental, conservación de las especies, conservación de la naturaleza y protección de la naturaleza son algunos de los nombres con los que se conoce el objetivo común de las distintas formas de preservación de la naturaleza, el medio ambiente o, específicamente, algunas de sus partes: la flora y la fauna, las distintas especies, los distintos ecosistemas, valores paisajísticos, entre otros.

La conservación ambiental comprende un conjunto de acciones tendientes a un manejo, uso y cuidado responsable de los bienes comunes en un territorio determinado, que asegure el mantenimiento y potencie sus condiciones presentes desde la identidad y costumbres de las comunidades locales y para las generaciones futuras.[1]

Con el nombre de conservacionismo se designa al movimiento social que propone esa conservación. Una de sus vertientes es el movimiento ecologista.

Conservacionismo y ecologismo

Los debates entre conservacionistas y ecologistas se remontan a principios del siglo XX.[2]

Los conservacionistas, liderados por el presidente Theodore Roosevelt y su estrecho aliado Gifford Pinchot, señalaron que la mayoría de los recursos naturales en los países occidentales debían pertenecer al gobierno federal y el mejor curso de acción, argumentaron, era un plan a largo plazo ideado por expertos nacionales para maximizar los beneficios económicos a largo plazo de los recursos naturales.[3]

Los ecologistas, en cambio, liderados por John Muir (1838–1914), predicaban que la naturaleza era sagrada y los seres humanos son los intrusos que deberían mirar pero no desarrollarla, responsable de definir la posición ecologista, en el debate entre el conservacionismo y el ecologismo.

La teoría de Donella Meadows

La Dra. Donella Meadows, sirviéndose de sus estudios anteriores sobre tendencias globales, económicas y sociales ayudó a la comunidad científica a comprender el deterioro que en los años 70 aún era tema de discusión.

Desde el punto de vista del conservacionismo, hoy en día se venden las zonas de la naturaleza sin alterar, los «terrenos vírgenes» como productos que se pueden comprar para obtener beneficios industriales, en los que la industria adquiriría los permisos para construir y acaparar el mercado del país donde compra a través de la inversión de su dinero. Esta inversión se verá reflejada al cabo de unos años después de haber consumido todos los mercados posibles y siguiendo una brecha de compra-venta por otras partes del mundo. Meadows informó que la economía podía estancar el crecimiento natural.

Interpretación del mundo del conservacionismo

El ser humano, a medida que avanza está destruyendo las pocas y últimas áreas salvajes o naturales que quedan; está extinguiendo especies de plantas y animales; está perdiendo germoplasma valioso de especies y variedades domésticas de plantas y animales; está contaminando el mar, el aire, el suelo y las aguas, y el medio ambiente en general, viéndose entornos devastados con pérdidas de suelo rico en nutrientes aptos para la reforestación.

Anuncio acerca de la protección ambiental con una caricatura de Theodore Roosevelt caracterizando a un guardabosques.

La conservación de la naturaleza se da por razones económicas, científicas, culturales, éticas, sociales y legales:

  1. Por razones económicas: el desarrollo con uso razonable de los recursos naturales es más rentable a largo plazo que, por ejemplo, la deforestación en zonas donde se aprovechan los bosques como fuente de materia prima. En este caso, se considera viable la reforestación de las zonas boscosas por parte de las empresas.
  2. Razones científicas de mucho peso justifican la conservación del medio ambiente. La conservación de áreas naturales, con su flora y su fauna, preserva importante material genético para el futuro, ya que todas las especies domésticas derivan de especies silvestres y estas son muy buscadas para renovar genéticamente el ganado y los cultivos actuales. Muchos cultivos son afectados por enfermedades y plagas por debilitamiento genético. El "retrocruce" con especies silvestres les devuelve la resistencia.
  3. Muchas áreas deben ser conservadas por razones culturales, con las poblaciones humanas que contienen. En la sierra, en la Amazonia y en otras partes del mundo se han desarrollado grupos humanos con técnicas y manifestaciones culturales de gran importancia, que no deberían desaparecer. Música, danza, idioma, arquitectura, artesanías, restos históricos, etc., son aspectos importantes de la riqueza de un país y forman parte de su patrimonio.
  4. Por razones éticas o morales el hombre no tiene derecho a destruir su entorno, ni la biodiversidad. La naturaleza, los recursos naturales, la cultura y en general todo el medio ambiente son patrimonio de una nación y de la humanidad entera. Los recursos naturales y el medio ambiente son patrimonio de la nación donde se sitúan, y el Estado es el encargado de conservar el bien común con la participación de los ciudadanos.
  5. Por razones sociales la conservación del medio ambiente también se justifica. El saqueo de los recursos naturales, la contaminación y el deterioro del medio ambiente repercuten en las sociedades humanas en forma de enfermedades, agitación social por el acceso a la tierra, al espacio y a los alimentos; y son generadores de pobreza y crisis económica.
  6. Las razones legales que justifican la conservación están en la Constitución Política, en los tratados internacionales y en la legislación.

Áreas de actuación

La conservación de la naturaleza y de los recursos naturales se basa esencialmente en tres aspectos:

  • Ordenar el espacio y permitir diversas opciones de uso de los recursos.
  • Conservar el patrimonio natural, cultural e histórico de cada país.
  • Conservar los recursos naturales, base de la producción.

Medidas individuales para la conservación ambiental

Junto a las políticas que puedan adoptar los gobiernos, los ciudadanos tienen una gran capacidad para colaborar directamente a la conservación ambiental a través de hábitos ecológicos como los siguientes:

  1. Evitar el uso de productos no biodegradables o no reciclables.
  2. Promover y participar en programas educativo-ambientales en el área de trabajo, ejemplo: reciclaje de papel o evitando la impresión de papeles que no son importantes.
  3. Emplear sistemas y tecnologías que produzcan menor deterioro ambiental.
  4. Desenchufar los aparatos eléctricos cuando estos no sean utilizados.
  5. Conducir menos y utilizar el transporte público. Otra buena opción, es caminar o usar otros medios de transporte que no contaminen. En caso de que sea imprescindible salir en el automóvil para ir al trabajo, compártelo con otros compañeros o vecinos.

  6. Preguntarse si realmente se necesita un producto, antes de comprarlo. Cualquier consumo que no sea imprescindible es anti-ecológico. En caso de que este artículo sea indispensable, procure adquirir productos que contaminen menos el medio ambiente.

  7. Reflexionar antes de arrojar cualquier cosa a la basura y verificar si se puede reutilizar, reciclar, reparar o si puede ser útil para otra persona.
  8. No derrochar artículos desechables como: servilletas, pañuelos, papel higiénico, etc…
  9. Sustituir los vasos de plástico y cartón, los cuales son desechables, por tazas de cerámica o porcelana o vasos de vidrio que se puedan volver a emplear en otra ocasión.
  10. Evitar usar envases de plástico y/o aluminio (latas); en su lugar, utilice recipientes reutilizables o envases retornables.
  11. Disminuir la cantidad de impresiones en papel.

Véase también

Referencias

  1. «ÁREAS DESPROTEGIDAS ANÁLISIS DE LA GOBERNANZA EN LAS ÁREAS PROTEGIDAS DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA, ARGENTINA». Revista del Departamento de Geografía. FFyH – UNC – Argentina. ISSN 2346-8734 Año 5. Nº 9 -2º semestre 2017 Pp. 4 - 41. 
  2. Samuel P. Hays, Conservation and the Gospel of Efficiency: The Progressive Conservation Movement, 1890-1920(1959)
  3. Douglas G. Brinkley, The Wilderness Warrior: Theodore Roosevelt and the Crusade for America (2009)


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